About
Cuando sientas a tu espalda cercanos los rabiosos ladridos
cuando te parezca que a lo mejor compensase la tranquilidad de quedarse quietecito en casa
cuando darías lo que fuese por cambiar estos furiosos viento y lluvia en la cara por una taza de humeante chocolate caliente al amor de la lumbre…
Nomás piensa: “Ladran luego cabalgamos”