A por ellos que son pocos y cobardes!!!

Bc4

February 5th, 2010 Posted in Reflexiones | No Comments »

Bc4, o, lo que es lo mismo: A5A. El alfil negro de los escaques blancos se mueve a c4 cosa que aprovechan los blancos para dar Mate en d8 con la torre. Rd8#.

Hasta ahí un error como tantos más que cometemos todas y todos, yo el primero, precisamente no hace mucho, por comer un peón saqué la torre de la posición donde defendía un mate del pasillo.

Sin embargo, tras la alegría inicial, tras la incredulidad incluso, siempre hay una sensación de: ¿no ocultará algo este movimiento aparentemente tan erróneo? no olvidemos que toda buena combinación empieza con un sacrificio. El mate legal, el del guardiamarina, que para mi es infinitamente más bonito que el pastor e infinito elevado a la infinita potencia más que el del loco que es una pura locura de quien lo sufre, un justo castigo me atrevería a decir, en éste cuando el alfil come la dama y se ve ganador es cuando los dos caballos, aunque una vez lo vi con caballo y alfil, le devuelven a la realidad.

Y ¿cuál es esa realidad? pues que gané pero algo en mi interior me decía: “nooooooooooooo, aún no, me lo he pasado tan bien, quiero seguir jugando, no quiero que se termine”. A veces ponemos en una balanza ganar y jugar y gana el segundo, da igual lo que pase, hagamos trampa, finjamos que no has hecho este movimiento.

Por supuesto habrá otra partida, otras más, pero ésta me ha gustado especialmente porque cometí errores, me vi en una posición un poco comprometida y me puse a cambiar piezas en plan kamikaze, pero a diferencia de los de la segunda guerra mundial yo sí conseguí mi objetivo, claro que justo en ese momento cual Calaf cualquiera me fue revelado: “llegar es terminar de andar” “Cuando el fruto está maduro el arbol deja de enviarle savia, es hora de partir”. Se acabó el reto. Incluso peor que perder, pues perdiendo dices al momento: ¡la revancha! pero si ganas quieres conservar ese efímero sabor ese fugaz aroma.

El triunfo sabe a poco, si encima ha sido de alguna manera “regalado” por un error ajeno, a menos.

Imagino una pelea, con sus altos y sus bajos, en un momento nuestro héroe las pasa putas, pero olvidándose del resultado hace lo que tiene que hacer, sin pensar, exitinguiéndose, dejando que las horas de entrenamiento hablen por él, no hay cansancio, no hay dolor y sobre todo no hay miedo. En ese momento, en ese preciso instante… estás vivo.

Y te da pena que termine aunque sea inevitable, porque mañana cuando me levante y encienda el ordenador ya no será lo mismo mirar los docs… “a ver qué ha movido”

)S(

El implacable e inevitable pasado

May 5th, 2009 Posted in En el camino, Reflexiones | 1 Comment »

Hoy el pasado me ha vuelto a asaltar de forma inesperada. Aunque no sé si es posible, o incluso deseable, este pleonasmo, pues de no ser inesperado dudo que un asalto se considerase como tal.

Había pensado poner que me asaltó… “a traición” mas, ¿qué puede haber en nuestra parte de realidad a la que llamamos “vida” menos traicionero que nuestro pasado? Él está ahí, quieto, inevitable e igual de inalcanzable el lejano de hace 10 años como el inmediato de hace sólo 5 minutos.

No hay traición posible.

Algunas heridas quedaron abiertas o cicatrizaron de cualquier manera, no las saneamos bien en su momento, como quizá debiéramos haber hecho, y, cual miembro fantasma que duele a pesar de no estar, o de no estar “físicamente” al menos, basta una ligera mención para que revivamos en un instante el pasado y, especialmente, el dolor que nos produjo.

Johnny Clegg cantaba que no hay nada más duro que afrontar una parte de ti mismo que sabes que pudo haber sido. O, como decía el otro: “lo que pudo haber sido… y no fue“.

La inalcanzabilidad, la inevitabilidad nos produce una jodida sensación de impotencia: ¿Qué puedo hacer yo? ¿Qué solución hay cuando, a pesar de correr, el pasado, que llevamos detrás cual mochila, nos alcanza? ¿Qué remedio pongo al pellizco en el estómago, a la navajada -¿trapera?, no, no, otra vez, no-, en las tripas?

Aquí-y-ahora, huír lanzándose de cabeza al presente de los sentidos. Ahí Adyashanti lo clava: nada nos vuelca más al momento inmediatamente presente que centrarnos en lo que vemos, oimos, olemos, etc…

Sin embargo, presentar batalla, aunque la sepamos perdida de antemano, no siempre es inútil.

Piensa en un camino erizado de piedras con bordes puntiagudos y aristas cortantes, quizá no sea buena idea ponerse a saltar o tirarse al suelo y revolcarse en ellas, pero si, aceptando el dolor, conseguimos “estar ahí” sin la huida pero sin la tentadora voluptuosidad del martirio…

¿Quién sabe? igual la siguiente vez no sea tan duro, acaso la piel de nuestras plantas esté más curtida, o dominemos mejor el dolor o… todo es posible, para la próxima las piedras no estén tan endemoniadamente afiladas.

)S(

p2p o la última barrikada

January 25th, 2009 Posted in Reflexiones | No Comments »

Peer to peer, es decir: “de igual a igual”, descentralizado. Emule, bittorrent y otros de cuya existencia yo, personalmente, no tengo noticia.

Compartir archivos, obtener lo que buscamos al mismo tiempo que ponemos a disposición de los demás aquello que tenemos, y detrás de lo cual andan ellos o ellas.

Desde hace mucho me acuerdo que entre nuestros amigos y amigas, intercambiábamos juguetes, comics, libros (incluso, algunos, los que no nos los devolvían -el libro es un amigo orgulloso y cuando se le presta dicen que a veces no vuelve- dejaban de ser amigos precisamente por eso), luego, un poco más mayores, cintas de cassete (que ahora, no tantos años después parecen soportes de información arqueológicos, hasta los libros han resistido mejor el paso del tiempo), cedés de audio, etc…

Yo me perdí la revolución Napster, e incluso puedo afirmar que llegué tarde y mal a la del emule, ahora estoy con emule, poco, bittorrent, bastante más y rapidshare -megaupload y sitios así, un poco más, pero no mucho.

Educado en la cultura textual lo que más me descargo son ebooks, tengo muchos, si me pongo ahora a leer y no hago otra cosa igual consigo terminarlos todos antes de morir. Los tengo en varios idiomas, de algunos tengo el original inglés, la traducción al castellano y traducciones al francés y al alemán como por ejemplo de “Down & Out of the Magic Kingdom” de Cory Doctorow. Hay autores como Mantak Chia de los cuales tengo muchos, pero muchos muchos.

La gente que no siempre ha vivido en esta abundancia cultural, la gente que no ha conocido pueblos “SIN” biblioteca, en realidad SIN libros porque lo único que vendían en la tienda, que era también mercería, eran periódicos, revistas, y algún comic de Roberto Alcazar y Pedrín (y había que ir a la capital en tren para ver una librería de verdad), esa gente no se puede imaginar lo que significa de repente antojársete leer, aunque sea de forma parcial “hasta que te canses” “Muerte accidental de un anarquista” de Darío Fo, o las Elegías del Duino de Rilke. Algo que ahora hacemos con toda naturalidad, abrir google teclear: “Duino” ir a la wikipedia, y de allí al texto, bien a la traducción castellana o al original alemán, algo así, entonces, realmente no hace tanto, era sencillamente ciencia ficción.

Sade, en caso de haber biblioteca, estaba desterradísimo, de no estarlo encontrabas alguna obrilla menor como la Marquesa de LaGrange, o quizá lo tenía el bibliotecario bajo llave en un armario y se lo tenías que pedir(pasando vergüenza). Ya de Historia de O ni hablamos.

Y con la música otro tanto o mucho más. De repente de tener dos álbunes de Benito Lertxundi (Altabizkar y eta maita herria, üken dezadan plazera) a tener la discografía completa y flipar con Mayi, con Dama gazte xarmat bat, o con Zuberoa “mujer o fruto, espejo de los espejos”. O descubrir a gente como Kletzmatics, Matisyahu, Boukovo u otros muchos más. Emocionarme con Lindráji szi de ando drom, soñar con Deuter o David Lanz. En fin, tantos y tantos.

Todo ese tesoro, toda esa riqueza nos hace mejores. Yo he conocido los tiempos grises, y os aseguro que vuelven, y aún peores, porque ahora lo que habrá será mucha más cultura-basura muy barata, casi gratis para que la gente no se dé cuenta de que poco a poco van robando la otra, la Cultura con mayúsculas, poniéndola sólo a disposición de quien pueda permitírsela, o incluso ni esos porque los mensajes incómodos o contrarios a su sistema de monopolio cultural serán simplemente desterrados al silencio, a la difusión minoritaria.

Es por eso que las personas que seamos mínimamente conscientes de ello tenemos que plantarnos, decir alto y claro: “¡Basta YA!”, construir entre todos y todas, cada cual con lo que pueda una barrikada, apostarnos por turnos en ella y entonar el famoso: “¡NO PASARÁN!”

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Inseguridad

December 31st, 2008 Posted in En el camino | No Comments »

El desencadenante de esta reflexión fue un hecho casi sin importancia: el fallo inicial -al final lo terminé consiguiendo- al intentar configurar los SSI (server side includes) en un Apache 2.2 corriendo bajo Windows XP en una máquina virtual vmware en un GNU/Linux Ubuntu Edgy.

¿La causa? No guardar el archivo contenedor con la extensión .shtml.

Un colega mio al que pedí sopitas usaba los includes desde PHP. Así yo también sé, creo, pero la cuestión era cómo hacer lo que según la documentación de Apache era posible y sin embargo a mi no me salía.

Ello, y otras muchas experiencias similares, me han llevado a plantearme la gran inseguridad en la que vivo.

Es como si cada vez todo se volviera más y más fluido como si yo fuera un surfista y bastante tuviera con mantener el equilibrio encima de la ola de la eterna corriente del Ser.

Ayer dieron la noticia de un choque múltiple, afortunadamente sin víctimas mortales. Es lo mismo, graniza y te encuentras de repente en medio de una pista de patinaje rezando por no dar a muchos o por que no te den muchos y en caso de que así suceda que no sea demasiado fuerte.

Volviendo a la atrapada del SSI, lo más curioso es que una vez que lo consigues piensas: “¡ya está!” tienes un breve instante de satisfacción, quizá demasiado breve y luego… el vacío. Mientras luchabas contra ello, a pesar de la frustración, el reto te mantenía.

Hace poco tuve esa misma sensación de profunda inseguridad al intentar proyectar un video concierto de los Rollings desde mi portátil con openSUSE. Ya había hecho pruebas con éxito pero supongo que no caí en la cuenta de que entre dichas pruebas y el día del concierto, bueno de la proyección del video concierto, había pasado cierto tiempo durante el cual para instalar un juego (Quake 3 Arena) había cambiado los drivers de la tarjeta de vídeo.

Ahora es el momento de la conclusión, pero no tengo ninguna, no sé todavía qué lección tengo que sacar de todo esto, cómo aprender a convivir con esa inseguridad a no verla como un enemigo sino como la montaña que se cruza en el camino del rio y le hace más grande.

)S(

¡Mamá! ¡Quiero ser mafioso… de menéame!

August 21st, 2008 Posted in Reflexiones | No Comments »

Siempre que pienso en lloricas me acuerdo de Malcolm, in the middle, el prota adolescente de una sitcom estadounidense(1) superdotado y quejica que tenía hartos a todos con sus constantes protestas por todo. Otro de los muchos que no se han leido: “¿Dónde estará mi queeeeeeeeeee eeeeeeeee soooooooooooo?”
También recuerdo al usamericano Paul Lutus que “cobraba” por su careware arachnophiliastop whining” (dejar de quejarse) sin especificar claramente durante cuanto tiempo tendría que hacerlo, o mejor dicho: “dejar de hacerlo”.
Todo esto viene a cuento por la “mafia” (nótense las comillas) de http://meneame.net, caciques, marimandones, manipuladores, fachas, karmawhores y otras muchas lindezas que les llaman quienes… ¡oh! ¡qué casualidad! “no pertenecen a ella”. Bueno, no pertenecen pero a lo mejor quisieran. La envidia es “mu mala”.
Un poco conspiranoico como soy(2), estoy convencido de que, sin ponerse exactamente de acuerdo, como se quejan algunos, sí que hay cierta tendencia a votar unos temas y usuarios enterrando a negativos al resto.
¿Por qué lo hacen? Si es cierto que así sucede, claro, no protestemos demasiado, o por lo menos no lo hagamos demasiado pronto.
Pues no lo sé, y, sinceramente no me interesa. No soy psicóloco. Podría aventurar como hacen en la viñeta (http://blaugh.com/2008/01/21/digg-bury-brigade-cartoon/) -que, por cierto, conocí su existencia a través del propio meneame.net- que estos “enterradores” compensan así la falta de cariño paterno en su infancia…
Pero, ¡no nos desviemos! El tema original eran los quejicas, los quiero-y-no-puedo, quienes, en genial frase (supongo que de un mafioso) no saben que a meneame.net hay que venir llorados de casa.
Mi pregunta es clara: ¿Qué harían ellos? (o “ellas” acordándome de la “miembra” de Aído)(3). Es decir, si se volviese la tortilla, si como en el reino de los cielos(4), los últimos serán los primeros… ¿Actuarían ellos de otra forma? La historia humana está llena de ejemplos en el sentido contrario.
Queremos ser iguales que los otros, pero ellos han llegado antes, o han sabido “oler” mejor de dónde soplaba el viento, en vez de quejarse se han “currado” su karma… ¿cómo? ¡No lo sé! Seguro que algunos tienen su receta.
Hay que aceptar la realidad tal como es. Y es más, la crítica no sólo no consigue nada sino que empeora las cosas, no dejan de hacerlo porque pataleas, eso les divierte, les motiva, hará que lo hagan más.
Hay gente que de forma justa o injusta se ha ganado su karma y puede hacer con él, dentro de las normas, lo que quiera, nos guste o no, como por ejemplo votar de forma arbitraria muchas veces, por no decir: “la mayoría” sin haberse leido el artículo poniendo: “spam” o “cansina” a cosas que claramente no lo son o levantando falsas acusaciones de dupe alegando que es la misma que otra que se parece a la nuestra como un huevo a una castaña.
Es así, lo sabías antes de venir, ¡Sé elegante! ¡Aprende a perder! pues no se han producido robos peores en Beijing ‘08…
¡Piensa un poco!
A la larga estos mafioso-pringaos se perjudican a sí mismos, sus amigos, caso de tenerlos, antes de decirles nada consultan en su pda a ver si ya se lo ha dicho antes alguien y miden sus palabras para no caer en la provocación.
Un mene-mafioso siempre cuidando su karma, olfateando lo que hay que votar sin libertad ni de postear ni de comentar, no sea que pierda en un momento lo que tanto trabajo le ha costado reunir: su precioso karma, alguien así es más digno de lástima que de odio.
Así que ¡no preocuparse! el Karma, el de verdad, con mayúscula, pondrá a cada cual en su sitio.
Tú, simplemente, haz lo que debas… nada más.

No puedo terminar sin contar una historia.
El título de este post es un guiño-homenaje a un conocido mio que tuvo la mala/buena suerte (no hay mal que por bien no venga) de meter la pata y caer en las garras de estos info-oportunistas que no se cortaron un pelo en hacer leña del arbol caido hasta prácticamente reducirlo a serrín. A mi, sinceramente, me dió vergüenza ajena y en el fondo sentí profunda lástima por gente tan poco generosa, tan cruel, tan cobarde y tan gregaria para lo malo.
A la víctima, para quien le interese, el escarnio le escoció, ya lo creo que lo hizo, y mucho, pero a la larga le hizo más prudente, más fuerte y lo que es aún mejor: un poco más sabio.

)S(

(1) Me niego en redondo a decir “americana” pues tanto “Cristal” como “Betty, la fea” lo eran y no se le parecían en nada, y además si decimos: “culebrón venezolano” entonces: “sitcom -pequeña concesión al esnobismo- estadounidense.
(2) Creo que al igual que el alcohol, en pequeñas dosis la conspiranoia no sólo no es mala sino que resulta de lo más saludable.
(3) Aunque sesudos estudios aclaran que en las brigadas de enterradores la inmensa mayoría son varones, con uve.
(4) Imprescindible leer a Deschner para entender la génesis de este concepto y su fuerza a la hora de desactivar posibles rebeliones de los más desposeidos.

El portero analfabeto

June 7th, 2008 Posted in En el camino | No Comments »

Eusebio era grande y despierto. “Ay si yo hubiera estudiado… ” solía decir. Pero trabajaba desde muy crio, primero haciendo recados, luego tras ayudar a Venancio ahuyentando a tres mozos que le estaban dando una paliza, el jefe le puso de portero en el club de carretera y el otro a servir y limpiar.

Todo iba de maravilla, su tamaño hacía que hubiera menos peleas porque que idiota se iba a atrever a meterse con semejante armario ropero. Y las veces que las había uno o dos puñetazos solían bastar. A Eusebio le gustaba su trabajo, la mayoría de las inquilinas estaban locas por él y hasta se llegaron a rifar quien le iba a estrenar.

Con ellas aprendió gratis todo lo que quiso y mucho más. En definitiva era feliz.

Hasta que el jefe se murió y se hizo cargo del negocio su hijo. Lo miraba todo con asco, como si el club le fuera a contaminar. Habló primero con todos soltándoles un rollo sobre lo malo que era su trabajo pero lo necesario para esta sociedad corrompida, alguien lo tenía que hacer. La mayoría pensaba: “si tantos escrúpulos tienes por qué coges el dinero, hipócrita” pero nadie se atrevía a decir nada a este ignorante que les miraba por encima del hombro.

Luego fue llamando a todos los empleados y todas las empleadas a su despacho. Cuando le tocó el turno a Eusebio le dijo entre largas perífrasis que tenía que llevar una lista de todo el que venía, la hora de entrada, la de salida, lo que tomaba, etcétera. Sin problema jefe, puede preguntarme, soy una persona despierta, me acuerdo de todo. Y al que no conozco rápido trabo conversación y me entero. ¡Pregunte! ¡pregunte!

No, quiero que me hagas un informe detallado cada semana.

¿Un informe? – A Eusebio le tembló un poco la voz- pero…

Bueno yo se lo dicto a Venancio o al contable que viene todas las semanas a hacer las cuentas con el ordenador.

No, nada de dictar, tiene que ser algo entre tú y yo… nadie más ha de saber que llevo un control sobre la clientela.

Pues, lo siento jefe, pero no voy a poder, apenas sé firmar y con dificultades, ni siquiera en la mili aprendí, no porque no quisiera, sino porque el capitán, que era un borracho, no puso a otros que sabían a enseñarnos…

Pues entonces estás despedido.

Pero jefe…

No hay peros, no puedo tener a un analfabeto contratado, a la puta calle.

Eusebio cerró los puños, de un puñetazo podía estampar a este gilipollas contra la pared en un momento… Pero, a pesar de su tamaño, quizá precisamente por él no era una persona violenta. Agachó la cabeza y salió.

La marcha de Eusebio fue una tragedia, las pobres “trabajadoras” estaban desoladas. ¿qué vas a hacer pobrecito nuestro?

No lo sé, con mi difunto padre aprendí algo de albañilería…

Entre todas le compraron un cesto de goma, un nivel, una paleta y una llana. Al día siguiente fue a buscar chapuzas. Tenía que alquilar la herramienta y cobrar los materiales por adelantado, pero era un gran trabajador, se fijaba mucho y pronto pudo pagar a otros que mientras colaboraban con él le iban enseñando.

Se hizo autónomo, luego montó una empresa, a pesar de no saber leer lo que estaba escrito en los papeles las personas no tenían secretos para él. Sabía en quien confiar y en quien no. A ver explícamelo otra vez, despacio…

Averiguaba por ciertos gestos si le mentían, y poco a poco se iba rodeando de gente fiel a la que pagaba muy bien. Calladamente fue haciéndose con todos los trabajos de albañilería del pueblo, luego de la comarca, luego la suya era ya de las primeras empresas de la provincia con mucha gente a su cargo.

Participó en negocios de áridos, cementos, alguiler de maquinaria. Era un nuevo rey midas que todo lo que tocaba se convertía en oro.

Cierto día una tromba de agua descargó en el pueblo arrasando entre otros edificios el colegio. Él, que estaba cerca no dudó en ir a rescatar a unos niños que corrían peligro de ser arrastrados por la corriente.

El edificio de adobe quedó en ruinas así que Eusebio mandó una brigada completa y les dijo que no reparasen en gastos. En un tiempo record el colegio estuvo de nuevo en pie.

Se reunieron las autoridades provinciales para la inauguración, se hizo una ceremonia solemne en la que el propio ministro dijo unas palabras y ayudó a Eusebio a descubrir la placa. Cuando llegó el momento de escribir algo en el libro de personalidades nuestro pobre constructor se puso nervioso y a duras penas, mordiéndose la lengua garabateó algo que parecía su firma.

Pero… no me lo puedo creer ¿acaso no sabe usted escribir? ¡Increible! y ha llegado a ser uno de los primeros empresarios de la provincia ¿qué hubiese sido de haber sabido?

Pues… Portero de puticlub, señor ministro, portero de puticlub.

)S(

Lo que NO le llegue a preguntar a Jorge Bucay

May 27th, 2008 Posted in En el camino | No Comments »

Hace poco el autor de libros de cuentos, otros los llaman “literatura de autoayuda”, aunque de literatura en mi modesta opinión tengan poco, Jorge Bucay pasó por mi ciudad para dar una conferencia.

Cuando me enteré pensé ir, al final, por circunstancias no lo hice. No hablaré de las ucronías, de “lo-qué-pudo-haber-sido-y-no-fue”, me apunto el tema. Pero lo que quería tratar hoy es: “¿hasta qué punto podemos hacer algo mientras predicamos lo contrario?”. Un poco en la línea de los curas de antaño: “haced lo que os decimos, no lo que hacemos”, o el actual dirigente de las FARC, no me acuerdo del nombre ni ganas de andar mirándolo, que se declara marxista-leninista, duro y acérrimo mientras confiesa su gusto por los placeres, las comodidades y la buena mesa.

Un poco en la línea de la canción “El Casto Varón” de Alfonso Pérez.

Imaginemos que hubiera ido, la conferencia seguro que habría estado bien, sin duda. Al terminar quizá hubieran abierto un turno de preguntas. Siempre me gusta esperar, las bombas conviene no soltarlas al principio, alguno diría que tampoco al final. Dejarles un poco que se confíen.

Como él es argentíno o uruguayo o lo que sea, es decir sudamericano, lo cual quiere decir en mi lista de tags “un poco paliza”, hubiera hecho una más que considerable introducción, algunos prácticamente responden a la pregunta ellos mismos, sólo pudiendo el interrogado añadir: “sí, tienes razón”.

Vayamos al grano:

“Señor Bucay, lo primero agradecerle el rato que nos ha hecho pasar, a mi al menos. De su grata conferencia he entendido todo, la verdad es que he hecho trampa porque venía bastante preparado a ella habiéndome leído bastante de su obra. Lo que me intriga no es que prácticamente la totalidad de lo que usted escribe, lo que yo he leido al menos, procede de otras fuentes. No hablaré de plagio, y en caso de hacerlo sería para halagarle, pues considero el plagio una muestra de admiración, y es a través de sus ‘plagios‘ entre comillas que yo he llegado a conocer ciertas ideas que de otra manera no hubiera conocido.”

“Perdone que me extienda, termino, de veras. Mi pregunta es: ¿qué derecho tiene alguien que ha cogido agua de una fuente, como creo que usted ha hecho a embotellar ese agua, aunque sea poniéndole una moraleja o moralina, en mi modesta opinión innecesaria, y decir: ‘MI’ agua?”

“Quiero decir, habla usted del fluir, del no apropiarse, de abrir la mano, quiero creer que también del ‘dejar copiar’ al fin y al cabo usted ‘HA COPIADO’, en un libro que dice [aquí cojo el libro que llevo para que me lo firme y leo del literal]: ‘Queda prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio de la obra sin permiso del autor’ ¿de qué autor señor Bucay? ¿de usted? ¿del monje budista o del maestro sufí?”.

“Perdone de nuevo mi extensión y muchas gracias”.

)S(

La Crítica

May 15th, 2008 Posted in En el camino, Reflexiones | No Comments »

Hace tiempo leí que no hay que hacer ninguna crítica hasta estar razonablemente seguro de que se va a alcanzar en mayor o menor medida su objetivo. Y, sobre todo, que no se va a conseguir exactamente lo contrario. Es decir si, quizá por la forma o por el momento, le decimos a alguien que está haciendo mucho ruido, puede que se defienda haciendo precisamente más con lo cual no sólo no conseguimos lo que buscábamos sino todo lo contrario.

La crítica es un arma muy poderosa. El ser humano es un ente muy inseguro y por ello busca siempre la aprobación, el reconocimiento de los demás, a veces de forma incosciente. Aprender a aceptar las críticas, a vivirlas sin que nos afecten “de forma personal” es un trabajo que a la mayoría de nosotros no nos han enseñado a hacer. Una tarea que hemos tenido que aprender de forma autodidacta y a veces fragmentaria e imperfecta.

La crítica es una medicina muy fuerte y como tal hay que examinar al paciente para medir con cuidado la dosis y la posología. Me hablaron de un chamán ecuatoriano que solía venir a España a dar de beber el santo dime que entre otras cosas tiene una yerba sagrada, la Ayahuasca. Me dijeron que ésta era tan respetuosa que sólo te enseñaba aquello que “estabas preparado para ver”. Claro con el tiempo cada vez eres más fuerte y por lo tanto capaz de ver más y más e iluminar rincones oscuros y llenos de mierda que de otra manera te harían polvo.

La crítica sin embargo tiene un componente didáctico y terapeútico muy importante. Nosotros por nuestra propia naturaleza somos incapaces de vernos a nosotros mismos “realmente”, vemos la imagen deformada que nos hemos fabricado para consumo interno, nada más. Al criticarnos alguien nos está dando una imagen distinta, la mayoría de las veces dolorosa y ese dolor precisamente viene de que es una imagen sincera. A nadie le duelen las críticas falsas. Todos tenemos nuestro talón de Aquiles, algunos, de hecho, somos casi en nuestra totalidad un inmenso talón. Es decir se pueden disparar flechas a azar y casi seguro que va a alcanzar una zona susceptible de dañarnos.

De lo que se trata, entonces, no es de arrancarse la flecha cuanto más rápido mejor, aguantar el dolor apretando los dientes con fuerza, y esperar a que cicatrice y se cree una postilla, una costra que nos acorace contra ulteriores críticas por ese lado, no. La cuestión sería dar las gracias desde dentro de nosotros mismos por la información recibida y a pesar del dolor fortalecer esa zona, sin acorazarla.

No somos ángeles, nunca vamos a ser perfectos y sobre todo siempre vamos a ser adictos al reconocimiento, sobre todo de las personas queridas o admiradas. Es decir: siempre vamos a ser más o menos sensibles a la crítica. Vivámosla entonces de manera lo más creativa posible.

Y para los criticones, la mejor crítica es el no-apoyo, no hace falta que si algo no te gusta lo digas, basta con que no digas que te gusta, el mensaje termina llegando y de forma más suave.

)S(

Diógenes

May 4th, 2008 Posted in Reflexiones | No Comments »

Cuando tuvimos que vaciar el desván, lugar sucio pero mágico y misterioso donde los haya, de casa de mi abuela materna -la primera persona del plural no tiene demasiado sentido si tenemos en cuenta que quienes lo hicieron fueron mi padre y, sobre todo, mi madre, echándoles una mano mi hermana y yo- lo que más nos sorprendió fue la cantidad de paquetes de cajas de cerillas pequeñas de papel encerado marrón y cabeza blanca o roja. Eran blancas con cromos delante y estaban envueltas en papel de embalar azul o marrón, no me acuerdo bien. Algunos paquetes estaban enteros o casi y las cerillas, por la humedad, ya no prendían.

Me acuerdo que pensé, o imagino que debí de hacerlo, que yo no llegaría a hacer tal cosa: comprar y comprar algo que vas a almacenar y se va a echar a perder sin siquiera haber sido usado.

Sin embargo ahora reconozco que padezco el síndrome de Diógenes.

Compro cosas que “ya” tengo, por ejemplo este mismo cuaderno en el que escribo originalmente el borrador de este post (sería lo mismo con algunos de los más de un pecés que tengo, o los blogs que voy empezando para abandonar luego y empezar otros nuevos) o móviles, bolígrafos, portaminas, recambios de rotuladores, etc…

Pero la palma se la llevan los libros. ¡Ay! los libros, mudas promesas de sabiduría, o de pedantería al menos.

El otro día leía: “no basta con comprar o regalar libros, hay que leerlos”.

Sí, claro, hay que leerlos, ¡qué evidencia! Pero leer requiere tiempo, y eso es algo que hay “lo que hay” no más. Tengo unos cuantos que se han quedado viejos, sobre todo en temas informáticos que es donde los relevos tecnológicos se suceden con mayor rapidez, prácticamente sin haberlos no ya leido sino siquiera apenas hojeado (nunca sé si el “ojeo” viene de echarles un ojo o es el “hojeo” de mover un poco las hojas mientras se va leyendo al azar en una especie de bibliomancia).

Luego están los otros, los que se han merecido más de una lectura, por ejemplo en el pueblo tenía “La Insoportable Levedad del Ser” de Milan Kundera y hubo unos años en que cada vez que iba lo llevaba de paseo al campo y en tres o cuatro días de sentarme a la sombra tranquilamente en algún rincón agradable me lo terminaba y… ¡hasta el verano que viene!

También está el “Tao Te King” del que tengo varias ediciones o el “Sun Tzu” mejor dicho: “El Arte de la Guerra” y ¿cómo no? el, para mi, imprescindible libro de las mutaciones del cual sólo de la traducción de Richard Wilhelm tengo 4 ejemplares, dos de ellos exactamente iguales -a lo mejor ya va siendo hora de que regale uno de ellos… o los dos- sin olvidar la versión de Judica Cordiglia hoy arrumbada en lo alto al lado de los diccionarios bilingües y un curso de Neerlandés o la de Mae Deva Padna con cartas.

La teoría es que todo texto termine con una reflexión que a ser posible resuma la idea principal, en este caso: “Diógenes” y que vuelva al principio, esto es: a mí convertido en mi abuela y mi habitación en su deván, salvo que, claro está, poco a poco, una vez consciente del problema lo vaya atajando con las dos pildoras a las que se refería Ramón, de quien hablaré en otro post, Una: No coger ni comprar de más y Dos: aprender a tirar.

Ufffffffffffffffffffff !!

)S(

Renuncia

April 29th, 2008 Posted in En el camino | 1 Comment »

Todas las ocupaciones terrenales tienen un final único e inevitable, que es la aflicción.

La adquisición termina en dispersión; la construcción, en destrucción; las reuniones, en separaciones; los nacimientos, en muertes.

Sabiendo esto, debemos renunciar desde el primer momento a la adquisición y a la acumulación, a la construcción y a la reunión;
y, siguiendo con fidelidad los mandatos de un guru eminente, dedicarnos a comprender la Verdad.

Milarepa
monje budista siglo XI

fuente